Pequeño pero estimable artículo en
Diez Minutos, en 1974. Tenemos a Inma de Santis en Mojácar (Almería), con peluca y falso bombo, durante el rodaje de
Las Flores del Vicio, la que sería su última película en estrenarse, en 1979, un retraso anormalmente largo que
ya en 2009, cuando pude verla por primera vez y me encontré ante tamaña calamidad, me hizo sospechar que la producción de Andrés Vicente Gómez (aprovecho para desearle suerte a su mujer, Concha García Campoy) debió atravesar severos problemas económicos.
Esta sospecha pude confirmarla después.
Las Flores del Vicio fue un desastre de principio a fin, y quizá ello le confiera cierto valor como rareza, no sólo por contar con la participación de la propia Inma, Carroll Baker y, cómo no, Dennis Hopper, fallecido en 2010, y en aquellos días atravesando una etapa algo loca en su vida personal y profesional. Hopper comparte una escena con Inma.
Salvando las distancias,
Las Flores del Vicio me recuerda a la tortuosa producción de
Manolete, el film de Adrien Brody y Penélope Cruz, rodado en 2006 y todavía sin estrenar en España. Y también podría establecerse un paralelismo con la reciente
El Capitán Trueno y el Santo Grial (2011), otro fracaso de crítica y público, y otra empresa con damnificados. Los negocios son así. Unas veces salen bien, y otras veces salen mal.
¿Qué será de la pequeña Susi de las fotos? ¡Quién sabe!